Independientemente de la pandemia actual que estamos padeciendo la mayoría de los países del mundo, es habitual que cuando llega el invierno llegue el frío y traiga aparejado más probabilidades de contagiarnos resfríos y gripes.

Pasar el invierno sin gripe es una de las prioridades de casi todas las personas.

Debido a la variedad de virus identificados que existen y que causan gripes, las vacunas han sido el método más eficaz para prevenir el contagio. No obstante ello no es algo 100% seguro para todas las personas.

Nuestro organismo tiene diferentes maneras de protegerse frente a la invasión de microorganismos infecciosos.

La más básica consiste en las barreras externas. Se trata de mecanismos innatos de prevención y buenos hábitos que impiden físicamente la entrada de estos patógenos al organismo.

NUESTRO ESTILO DE VIDA PROTEGE NUESTRAS DEFENSAS

Mantener una vida sana, una alimentación equilibrada en base a alimentos que aporten especialmente vitaminas, minerales y otros fito-nutrientes es vital. Una buena hidratación, incorporar hábitos de buenas prácticas tales como ejercicio físico, mantener una mente sana y activa, contribuirá también a que nuestras defensas inmunológicas estén en forma para evitar posibles contagios.

El sistema inmune no es igual de eficaz toda la vida, va disminuyendo al pasar los años, y contribuyen a esto varios factores: sedentarismo, malos hábitos de vida y una mala alimentación. Además las enfermedades crónicas como la diabetes, las cardiopatías o ciertas enfermedades hepáticas entre otras, pueden debilitarnos.

ALIMENTEMONOS BIEN

Las personas que tienen carencias nutricionales tienen más riesgo de sufrir una gripe o resfrío  debido a que su sistema inmunológico está más debilitado. Existe una correlación entre alimentación y buen funcionamiento del sistema inmunitario. Seguir una dieta equilibrada es fundamental para proporcionar el aporte vitamínico y mineral que necesita el organismo.

Uno de los nutrientes más beneficiosos es la Vitamina C (*) que se puede encontrar en frutas y verduras como cítricos, frutillas, Kiwi, pimiento, tomate, coliflor, calabaza entre otros.

Así mismo la vitamina A (*) presente en productos de origen animal (carne, lácteos, huevos), y algunas verduras (zanahoria, brócoli, espinacas).

También es beneficiosa la vitamina E (*) presente en aceites vegetales, legumbres, frutas secas y semillas.

Las vitaminas del grupo B (*) aportan su ayuda al sistema inmunitario y se encuentran en pescados, legumbres, huevos, hígado, frutos secos, naranjas, etc.

Mención especial es la D3 (*) muy renombrada últimamente por todas las noticias de investigaciones que han aparecido y que afirman que ayudar al sistema inmune a combatir el Corona Virus (ver link al final de este texto). Esta vitamina se encuentra en pescados grasos como salmón, atún, mariscos, y también en quesos y hongos.

Un mineral muy importante para el sistema inmunitario es el Zinc, el cual está disponible en quesos, carne de ave, frutos secos, lechuga, espinaca, kale, calabaza.

CUANDO NO TENEMOS UNA DIETA COMPLETA Y EQUILIBRADA, LOS SUPLEMENTOS DIETARIOS NOS AYUDAN A MEJORAR Y POTENCIAR NUESTRO SISTEMA INMUNOLÓGICO DE DEFENSA

 

MOVAMOS EL CUERPO

Se recomienda practicar ejercicios físicos de leve a moderado por 30 minutos en forma diaria. Esta actividad nos ayudará a estimular el sistema inmunitario.

 

DESCANSEMOS LA MENTE

Tratemos de no estresarnos por cosas poco significativas y mantengamos las horas de sueño reparador en forma habitual, y pensemos en positivo. Una ayuda para esto es incorporar técnicas de relajación y respiración.

 

DEJEMOS DE FUMAR Y EVITEMOS EL ALCOHOL EN EXCESO

 

SUGERENCIAS PARA IMPEDIR QUE LOS MICROORGANISMOS SE INCORPOREN A NUESTRO CUERPO

—-Lavémonos las manos con frecuencia con jabón al menos 20 segundos (conviene remarcar que la gripe se contagia con contacto directo).

—-Evitemos tocarnos la cara, los ojos, la nariz y la boca. Son las zonas del cuerpo más comunes para la entrada de organismos perniciosos.

—-Si vamos a estornudar hagámoslo en las mangas o en un pañuelo descartable y luego colocarlo en una bolsa hermética y desecharlo inmediatamente en la basura.

—- Evitemos permanecer en lugares cerrados y de mucha concurrencia, y evitemos asistir a lugares con aglomeraciones de gente tales como hospitales, terminales, transporte público,  agasajos, etc. Mantengamos distancias prudentes.

—- Tratemos de no permanecer en lugares fríos y húmedos. Estos virus proliferan mejor en esos medios.

—- Ventilemos nuestro hogar cada día. Es muy importante la renovación del aire para evitar que las partículas en suspensión se queden atrapadas en este ambiente.

—- Habituémonos a mantener la temperatura del ambiente no muy elevada ya que la  diferencia de temperatura interior y exterior no debería ser muy grande. Cuando estemos en el interior vestir ropa abrigada de invierno.

—-Evitemos al máximo el contacto con personas enfermas de gripe, y en caso que lo hagamos por fuerza mayor, tomar todas las precauciones en vestimenta y distanciamiento.

—- Cuando hay una pandemia como la que estamos viviendo, usemos tapabocas, guantes y cualquier otro implemento que evite contagiarnos o contagiar a un tercero, aunque no tengamos indicios de estar contagiados.

—- Si ya estamos con algún síntoma tal como fiebre, dolor de cabeza, tos seca, dolor muscular, malestar en general, fatiga o debilidad, consultemos a un profesional sanitario y evitemos la automedicación. Es recomendable contar con el asesoramiento adecuado a la hora de recurrir a medicamentos antigripales o analgésicos que alivien los síntomas de estas afecciones.